El municipio 'Padre del Quindío' tendrá un pueblo adentro cuando se termine un proyecto residencial y comercial cuyo principal atractivo será la fidelidad a arquitectura típica de la región.
Balcones y chambranas de colores serán los protagonistas de este espacio, que también contará con una iglesia, una plaza principal, una parada equina, un arroyo, puentes, calles empedradas y un teatro pequeño para eventos.
Los aleros adornarán los techos de las 46 viviendas que conformarán este 'Pueblito Paisa', que fue bautizado por su promotor como Montearroyo.
Henry Cardona, un ingeniero industrial nacido en Armenia, pero hijo adoptivo de Pereira desde su época de universitario, es el creador de este proyecto. Él ya tiene listas las obras de urbanismo que, en unos dos o tres meses, contará con zonas comunes habilitadas.
"Tenía un lote al frente de mi finca, quería montar allí una feria ganadera, pero hace tres años, cuando fui a solicitar los permisos a Planeación, me dijeron que el uso del suelo para esa zona no permitía sino construir proyectos urbanísticos y comerciales", recuerda el ingeniero.
Visitó el 'Pueblito paisa'
Cardona, motivado por esta negativa, empacó maleta y se fue a analizar, metro por metro, el diseño del 'Pueblito Paisa', que atrae a muchos turistas en el cerro Nutibara de Medellín.
"De allí me traje la idea. Me pareció que un proyecto de este tipo en Salento puede atraer a muchos más turistas y es la mejor manera de rendirle tributo a la arquitectura heredada de nuestros colonos", manifestó Cardona.
Pero no sólo el pueblito de Medellín le sirvió de inspiración. También un barrio que queda en medio de los municipios antioqueños de Bolombolo y La Pintada, que se llama Cauca Viejo, le aportó varias ideas. Durante varios meses estuvo trabajando la idea, con ayuda de un arquitecto, hasta lograr un diseño que se acomodara al terreno y a lo que querían construir.
"Lo nuestro es un proyecto residencial de conservación ambiental y turística que colecciona tradiciones", asegura Cardona.
El proyecto se construirá en dos fases. La primera, que comprende las zonas comunes, los caminos empedrados, un mirador y un puente sobre la quebrada el Mudo, que pasa por el terreno, estará lista en máximo tres meses.
Por otra parte, las casas se construirán al ritmo de los dueños de los lotes. "Ya hay cuatro que están en diseño. En cuatro de los lotes se proyecta la construcción de un hotel. La idea es que los inversionistas tengan la posibilidad de hacer sus viviendas y, si lo desean, locales comerciales", explicó el ingeniero.
Para asegurar que se cumpla con las normas del proyecto, los compradores reciben un reglamento de fachadas, para la conservación arquitectónica, que implica la construcción de balcones, miradores, ventanas y tejados de barro tradicionales.
Fuente el Tiempo
ANGÉLICA ALZATE BENÍTEZ
CORRESPONSAL EL TIEMPO
PEREIRA